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¿Cómo ha funcionado la predicción?

Ya con los resultados de Andalucía encima de la mesa, podemos valorar cómo ha funcionado la predicción lanzada por PULPOPAUL.ES y otros modelos electorales.

En el siguiente gráfico se comparan los resultados de las elecciones con lo estimado por nuestro modelo.

Como se puede observar, el modelo ha sobreestimado al PSOE y Adelante, ha infraestimado a VOX y ha acertado con el PP y con C’s. Hilando más fino, han sido el PSOE y VOX los únicos dos partidos que han salido de los márgenes de incertidumbre estimadas.

Pero ¿cómo se entiende esto? Para empezar, cuando se prevé que nuevos partidos –sin representación previa— puedan entrar al parlamento, la incertidumbre suele ser grande. El hecho de no poder publicar encuestas en la semana previa a las elecciones –donde la campaña continúa y casi la mitad de los andaluces no saben si van a votar o por quién lo van a hacer, según el CIS— hace que tengamos que tomar con cautela esos sondeos.

De todos modos, las encuestas no lo han hecho mal y han ido mejorando según ha ido acercándose el día electoral,  habiendo superado el límite legal de publicar sondeos (26 de Nov.).

En la siguiente tabla, se detallan más algunas de las predicciones realizadas. En ella, se muestran las diferencias que han tenido estos modelos respecto al resultado final y el error MAE –promedio de las desviaciones porcentuales estimadas sobre las reales, en valores absolutos—.

A pesar de los errores, el modelo ha tenido un punto menos error que la media histórica de encuestas en Andalucía,  donde supera los 4 puntos MAE.

Los modelos probabilísticos, además, tienen la capacidad de analizar (mediante la simulación de las elecciones) las probabilidades de obtener mayorías en el parlamento. En este caso, nuestro modelo auguraba un 20% de probabilidades de conseguir la mayoría absoluta al bloque de partidos de derechas, es decir, en 1 de cada 5 ocasiones.

A diferencia de otros modelos probabilísticos, el modelo publicado en PULPOPAUL.ES era más conservador. Estimaba una incertidumbre mayor que las demás, haciendo que las distribuciones utilizadas en la predicción fueran más amplias, y por tanto, que hubiera más posibilidades de que se cumplieran este tipo de escenarios.

Aún así, para poder ahondar más en el por qué, habrá que esperar al barómetro postelectoral del CIS, donde podremos observar con más detalle el efecto de la participación (4 puntos inferior al de 2015), la transferencia de votos entre bloques y otras variables que nos ayudarán a comprender mejor lo sucedido.